Introducción



Lloramos cada vez que debemos ceder una parte del hombre y que nos vemos obligados a reemplazar esa mano humana tan querida por Valéry por algún aparato más perfecto que ella. La afirmación más desacertada y peligrosa, aquella que deberíamos temer más es la frase: «Jamás existirá la máquina de hacer tal o tal otra cosa». Basta haberlo dicho para que seis meses más tarde alguien invente dicha máquina. (DAVID)

Estamos ante un panorama que obliga a que el hombre tenga una nueva visión del  mundo y su realidad. La máquina-cosa en relación con el hombre no es más que una mera invención, pero que a medida que pasa las investigaciones se hace más sofisticada. “Siempre se ha intentado inventar máquinas. Pero la cibernética es una reflexión sobre la invención de las máquinas” (DAVID), estás máquinas de alguna forma afectan la vida del hombre. El problema está en la medida que consideremos al hombre como una máquina más, en tanto que por su constitución orgánica, cumple funciones de manera procesual y operativa generando una nueva conciencia frente al hombre: mecanizar al hombre y por lo tanto cosificarlo.

Este gran dilema lo afronta la bioética en la relación con la vida del hombre, llegar a considerarlo sin más como una cosa, destruye todo el discurso humanista elaborado en el renacimiento y por tanto un atentado contra la dignidad del hombre. En cierta manera, el hombre por su capacidad de establecer relaciones es capaz de afirmar que somos como máquinas, es decir, hay la posibilidad de entender al hombre desde un sentido mecanicista y entonces hablamos de sistemas orgánicos (sistema digestivo, sistema nervioso, sistema neuronal…), que constituyen la corporeidad del hombre y por tanto su forma de ser en el mundo. Desde esta visión que nos proporciona la biología, entendemos entonces lo que significa un trasplante de órganos o un marcapasos, los órganos entonces, sería como las palancas en las máquinas.

Esta visión reduccionista del hombre hace que perdamos de vista diferentes elementos que constituyen la verdadera esencia del hombre. Por lo anterior nos preguntamos ¿Quién es el hombre en relación con la máquina-cosa? ¿Llegará a considerarse la máquina como un quien en la sociedad? ¿Habrá la posibilidad de hablar de una ética aplicada en relación con la máquina y el hombre?

El propósito de esta investigación es presentar una reflexión sobre el gran polémico tema de la cibernética en relación con el hombre, las posibles relaciones y sus contradicciones.

Por tanto defendemos la siguiente tesis: El hombre es, a diferencia de la máquina que es a causa de, al considerar que el hombre es independiente de una causa, por tanto es autónomo, (entendemos autonomía como la capacidad de un sujeto moral desarrollado para elegir) en cambio la máquina es a causa de, por consiguiente esa causa primero lo cosifica y segundo lo condiciona a una serie de órdenes y procesos que ejercen un estimulo respuesta. Por lo anterior decimos que entre el hombre y la máquina hay un abismo profundo de diferencias, que la única relación posible está en orden a la causa de la máquina y por tanto una realidad creada del hombre.

Al ser creada la máquina, ésta está en función a su creador, la condiciona y le da sentido a su estar en el mundo, pero un estar pasivo, en tanto que es dependiente su estar, condicionada a una programación. Criticamos por tanto la postura de quienes afirman que la máquina es independiente al hombre, en tanto que es creada a causa de una necesidad del hombre, en cierta manera la máquina se convierte en un “sistema-prótesis” del hombre.

Para desarrollar la anterior tesis presento el siguiente orden temático: 1. La bioética y la cibernética, en el cual abordaremos la relación que existe entre la ética aplicada y los dilemas que enfrenta hoy la cibernética como reflexión sobre la máquina, 2. La cibernética y la maquina-cosa: ¿independientes o dependientes? En donde analizaremos la pretensión de considerar a la máquina independiente al hombre, 3. El cuerpo humano: un conjunto de sistemas orgánicos, donde presentaremos y realizaremos la reflexión sobre el cuerpo humano y su relación con la máquina, 4. La máquina en relación con la vida del hombre: dilemas sobre una ética de la máquina, grandes cuestionamientos sobre lo que es la máquina y el hombre y el sentido de la responsabilidad, 5. Casuística, la presentación de algunos casos polémicos en cuanto a la máquina.

Antes de abordar el desarrollo del tema es preciso establecer con claridad lo que es el la máquina. Anteriormente consideramos la máquina como una causa de, en el sentido de que está sujeta al hombre, no en los procesos que elabora o por su capacidad de analítica, que quizás lo ejerce de manera asignada y que es dada por la misma invención del hombre, sino que ese estar sujeta la convierte en agente pasivo, entendemos por agente pasivo en tanto que la máquina es dependiente al ser humano y por tanto es en relación con el hombre, es decir, si consideramos la máquina como un “sistema-prótesis” del hombre, como la extensión de lo actividad humana, su razón de ser está en función al hombre y por tanto la máquinaobserva, memoriza, calcula” (DAVID) de forma independiente, pero a la vez dependiente la necesidad del hombre.

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